Diseña para el momento del check-in
Una llave de habitación se manipula en recepción, se lleva durante toda la estancia y se ve junto a los objetos más personales del huésped. Los diseños más sólidos son legibles a escala de tarjeta y conectan con el lenguaje de papelería, señalética e interiorismo del establecimiento.
La ilustración puede ser sobria o expresiva, pero debe seguir siendo legible tras el corte y tener en cuenta el carácter natural de la superficie de base papel. El detalle fino, las grandes áreas de color y los efectos metalizados deben revisarse mediante una prueba física, y no juzgarse solo en pantalla.
Elabora un briefing de ilustración completo
Anverso y reverso
Define el papel de cada cara, incluidos los elementos de marca, las instrucciones de la llave, los mensajes de devolución o la información dirigida al huésped.
Color y acabado
Identifica las áreas a todo color, los acabados especiales y el contraste buscado entre la ilustración impresa y la superficie de papel.
Zonas seguras
Mantén el texto y los elementos esenciales alejados del corte, las esquinas y las zonas de producción identificadas al preparar la ilustración.
Información variable
Confirma si es necesario incorporar numeración, códigos u otros datos cambiantes al flujo de producción.
Coordina la tarjeta y la funda
Una funda de papel puede recoger información que no corresponde a la propia tarjeta: indicaciones de la habitación, horarios de desayuno, datos de contacto, instrucciones de devolución o una breve bienvenida. Tratar ambas piezas como un solo sistema mantiene la tarjeta visualmente serena y a la vez ofrece al equipo de recepción una pieza de traspaso útil.
Aprueba una prueba física
- Archivos de arte final
- Caras de impresión confirmadas
- Referencias de color
- Ubicaciones de acabado
- Comprobación de corte y zona segura
- Aprobación de la prueba física
- Aprobación de la muestra de compatibilidad